viernes, 20 de agosto de 2010


Valencia de Don Juan.... La almenas nos recuerdan porqué se llama Castilla.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Y la traducción, claro

No vamos a aguantarlo
no,no vamos a aguantarlo
no vamos a aguantarlo mas!!

Tenemos el derecho de elegir,
de ninguna manera lo vamos a perder,
esta es nuestra vida, nuestra canción.

Pelearemos por el poder de la justicia,
no elijas nuestro destino porque
no nos conoces ni te pertenecemos.

No vamos a aguantarlo
no,no vamos a aguantarlo
no vamos a aguantarlo mas

Oh eres tan condesciente
tu descaro es interminable
no queremos nada, nada de ti

Tu vida es banal y agotadora,
aburrida y opresora,
si esto es lo mejor que hacés, mejor no lo hagas.

Tenemos razón
somos libres
pelearemos
ya verás

No vamos a aguantarlo
no,no vamos a aguantarlo
no vamos a aguantarlo mas

Twisted Sister - Were Not Gona Take It

viernes, 6 de agosto de 2010

ESPAÑOLITOS Y OTROS ANIMALES.


Ya estamos dando la nota, que parece que nos gusta hacernos de notar. Y es que en cuanto surge la mínima.... ya está el lío preparado.

El parlamento catalán ha prohibido las corridas de toros, vale. Me encanta, pero las prohibiciones nunca son buenas y menos cuando afectan a una forma de vida arraigada en eso que llaman "cultura española" (¡Dios mío, que verán de cultural en la tortura y el sufrimiento de un ser vivo!). Ganas de tocar las narices o una venganza política, lo mismo da, que al final si lo dejamos estar, la "fiesta" taurina acabaría desapareciendo ya que, por suerte, la razón se impondrá y esta bárbara costumbre acabará desapareciendo junto con su machismo intrínseco.

Pero ese no es el tema.

Me encantan los animales (tengo 6 perros y un montón de gatos, ocas y hasta erizos hubo por mi casa), y los respeto como compañeros de convivencia en un planeta que es de todo ser viviente, no de uso y disfrute exclusivo de la raza humana.

Pero es que llegamos a rizar el rizo: ahora salimos con que qué pasa, que muy bien lo de defender al toro, pero ¿dónde quedan las pobres gallinas, los cerdos, las vacas y terneras... etc, etc.?

A ver, cada uno que coma lo que le dé la gana, por supuesto, yo por mi parte soy muy normalita: omnívora cien por cien. Y soy un depredador, como manda mi especie, muy arriba en la cadena alimenticia, pero así son las cosas. Pueden acusarme de hipócrita si digo que respeto a los animales y luego me siento delante de una buena chuleta de ternera de Aliste, pero ¿qué quieres que haga? Como el león, el ser humano ha de sobrevivir y para ello es necesario comer... la ley del más fuerte, la Naturaleza es implacable y nos marca genéticamente: lo más importante es la supervivencia de la especie.

Por otro lado, vegetarianos fundamentalistas: ¿los vegetales no sienten? Están vivos: nacen, crecen, se reproducen y mueren y está demostrado que las plantas crecen mejor y más rápido con música clásica.

Tendremos que comer piedras para no dañar las susceptibilidades ajenas.

En fin....

domingo, 4 de julio de 2010

EL TIEMPO PASARÁ


La vida empieza con un punto y seguido… seguido de muchos más puntos que nos hacen ir recorriendo este camino –y, te juro, que a veces creo que sin opciones-.
De repente se nos presentan unos puntos suspensivos cuando empezamos a ver que no todo es como creíamos y ahí empiezan a romperse nuestras ilusiones: a los niños no los trae la cigüeña, es un proceso doloroso, los Reyes no son los padres –salvo en el chiste fácil de un príncipe-, el chantaje era lo que contaba: nadie viene de oriente a traer regalos, más bien lo contrario.

Seguimos creciendo y nuestra vida se compone únicamente de esos dos puntos: hago-consigo, parezco-tengo, quieren que sea-soy. Esos dos puntos malditos son los peores de todos, mucho peores que los puntitos de la diéresis que se ponen sobre nuestras cabezas como espadas de Damocles, esos se pueden soportar, llega un momento en que por fin puedes dormir aliviando conciencia en otras almas. Pero los dos puntos significan la mayoría de las veces hipocresía: casi nunca conseguimos lo que queremos, ni tenemos lo que parece y nunca nos mostramos como somos en realidad.

Gracias a los puntos y aparte vamos sobreviviendo. Borrón y cuenta nueva… si nos atrevemos. Ser libres, ser nosotros y ser felices: Vivir. ¡Cuántos poquitos puntos y aparte hay en la vida de los seres humanos!

Tenemos ese punto y coma que son paréntesis en nuestras vidas en los que somos felices o creemos serlo. Son como secretos, pensamientos ocultos que se van forjando, una vida interior y rica que a veces nunca, nunca sale a la luz, pero que nos acompaña todos los días y nos ayuda a soportar la triste realidad.

Y, por fin, desvelamos a Isis: lo que hemos sabido y temido –o deseado- llega y nos arrasa: El punto y final.